viernes, 13 de octubre de 2017

Tiempo muerto (Margarita García Robayo)

Margarita García Robayo




Al empezar a leer la más reciente novela de la joven escritora colombiana, Margarita García Robayo, me sorprendió su introducción. 

Lucía y los niños están echados en la arena.
Tomás encajado a un costado de su cuerpo, y Rosa en el otro. Como dos órganos blandos de fácil remoción”.

Y así continúa. Lo que me sorprendió es que inicia con una imagen muy clara y detallada, casi como de un guión. Y en una mezcla de narrador omnisciente describiendo en un aparente tiempo presente. Al seguir leyendo, descubres que ese narrador y ese estilo, pertenece a la configuración de una máquina de recuerdos. Lo que en definitiva conforma la estructura de la novela.    

La novela cuenta de forma general la historia de un matrimonio en su madurez, luego de casi 20 años de estar juntos, que empieza a resquebrajarse. Lucía y Pablo, una pareja de colombianos que emigraron a los Estados Unidos, donde residen, y desde donde transcurre la mayor parte de la historia. “Tiempo muerto”, se refiere precisamente a esos largos espacios vacíos que empiezan a llenar la vida de la pareja, sin anuncio y sin explicación aparente.  

La historia de un matrimonio ido a pique, la deconstrucción de la familia, de la pareja, parece un tema que se ha explorado en diversas oportunidades y épocas en la literatura, pero Margarita García ha logrado construir y contar esta historia con un estilo y una forma muy particular, que te da nuevos enfoques y perspectivas sobre el tema. Desde el tipo de narración, que no utiliza una línea cronológica de exposición de eventos de forma lineal, sino que apela a los recuerdos de distintos tiempos. En un mismo capítulo podemos encontrarnos con distintos espacios, distintas épocas y distintas perspectivas. Pero el espectador no tiene oportunidad de perderse, porque en el transcurso de la lectura va entendiendo que lo que importa no son la secuencia de los hechos, sino el análisis minucioso, psicológico, social e íntimo que se propone sobre la vida de esta pareja. Y que la autora describe tan bien, tanto las descripciones generales, que abogan por la economía de las palabras y sin uso excesivos de adjetivos, como las de sus personajes, que quedan expuestos, desnudos y bellamente dibujados con una prosa aparentemente sencilla, pero sutil y precisa, que actúa como un pequeño cincel, que poco a poco va dando forma al cuadro general.    

Y desde el narrador, que constantemente está construyendo imágenes, unas muy dolorosas y otras muy bellas. Quien además nos ofrece momentos íntimos y de reflexión, donde se explora la psique y la perspectiva tanto de Lucía como de Pablo. Ninguno de los dos recibe trato especial, y no es necesario, cada uno es expuesto en su realidad y su humanidad, en sus aciertos, sus errores, y sus cavilaciones sobre el estado de su relación y sobre sus ideas sobre los motivos de este quiebre. Y este constante contraste e indagación sobre los personajes, junto con sus recuerdos, al final nos ofrecen un agudo estudio sobre las relaciones de pareja, sobre el ser humano en general, y sobre el paso del tiempo.    

Aparte de toda esta parte artesanal, de su estructura, su narración y sus personajes, la novela ahonda y sugiere varios temas que la autora ya ha tratado en sus anteriores novelas y artículos, como es la perdida de la identidad, viviendo en el extranjero, el concepto de patria, la xenofobia, el racismo, el análisis a la figura de la madre, en fin, diversos temas, que no parecen ajenos a la narración, sino que son adheridos completamente y de forma natural a la trama, y a toda esa construcción que ha realizado la autora. Por lo que percibo un ejercicio detallista, minucioso y muy bien trabajado y construido.  

Creo también, que algo que diferencia a esta novela en el tratamiento del tema, y tiene mucho que ver con su estructura y concepción, es que nunca señala, acusa o intenta dar respuestas sobre algunos temas o comportamientos, simplemente los expone, y no da fáciles y sencillas resoluciones, sino que deja que el espectador participe y saque sus propias conclusiones; inicialmente, relacionándose e intentando comprender a sus personajes, cada quien los juzgara a su manera, porque en la narración no se hará, solamente los personajes en sus cavilaciones se acercarán al juzgamiento, pero no es la esencia de la obra, y eso me pareció muy valioso. Porque así como en el cine es frecuente, y en muchos aspectos de la vida, no todo tiene una fácil resolución, ni una explicación sencilla, y creo que el público en general, los que consumen y aprecian el arte están muy acostumbrados a las obras con una posición marcada y con una resolución, con un veredicto, en fin, como se quiera llamar. 

Esto último es algo que he valorado mucho de esta novela, junto con todos los aspectos que he mencionado, y alguno que otro que se me pasará y descubriré en nuevas lecturas. Varias de las escenas construidas me gustaron mucho y se han quedado en mi mente, pero particularmente me encantó una donde Pablo propone a Lucía que se escapen con sus hijos sin un lugar ni destino, porque es un momento donde convive el idealismo, y al tiempo la racionalidad, y nos da a entender lo bonito que es a veces el idealismo, pero como casi siempre, con un inevitable destino efímero, que el mismo tiempo se encarga en desvanecer.  

La recomiendo mucho, creo que hay muy buena literatura en esta novela breve, pero a la vez profunda y aguda. 




Me gustaron muchas frases y fragmentos también, acá destaco dos:


“Lo raro no son las infidelidades, piensa Lucía; ella también cometió algunas –más discretas, más holgadas, nada que pusiera en riesgo el corazón de nadie-. Lo verdaderamente raro es mirar al otro y preguntarse quién es, qué hace ahí, en qué momento le cambiaron tanto los rasgos de la cara. El desconocimiento es el saldo del tiempo acumulado, nadie puede decir con exactitud  cuándo se planta la semilla. Empieza como un síntoma de desinterés, algo minúsculo que después se naturaliza y ambos dejan de preguntarse cómo es que siguen ahí, adobando la abulia frente al otro, asintiendo a lo que dice como un trámite: excediendo el período en el que aquello que decía te parecía interesante. O digno de ser escuchado.” 

(Tiempo muerto, de Margarita García Robayo)


“Ver la cantidad de trastos que tienen –viejos, pero casi sin usar- lo hace pensar en el tiempo que lleva con Lucía. Eso tienen, aparte de hijos y ollas: asentamientos de tiempo muerto que ninguno se ha dignado a remover.” 

(Tiempo muerto, de Margarita García Robayo)


lunes, 2 de octubre de 2017

Todo se desmorona (Chinua Achebe)

Chinua Achebe



“Todo se desmorona” es uno de los grandes clásicos de la literatura africana, uno de los más exitosos tanto dentro como fuera de África, y de lectura obligatoria para el estudio de la cultura en África. También tiene la particularidad, que aunque haya sido escrita por un africano, Chinua Achebe, fue escrita originalmente en el idioma inglés. En un anterior post en mi blog, sobre el libro “Americanah” de Chimamanda Adichie Ngozi, analizaba la literatura africana en general, y mencionaba estos casos de escritores africanos que habían desarrollado su obra en lengua inglesa, y como esto tuvo mucho que ver con la situación política y social del país. Comparto nuevamente ese post, para que lean esa introducción tan interesante sobre la literatura africana.

Reseña de Americanah e Introducción a la Literatura Africana

Pero el libro que nos compete ahora es “Todo se desmorona”. Fue publicada en el año de 1958, bajo el título “Things Fall Apart”, haciendo referencia al poema del irlandés William Butler Yeats, “The Second Coming”. La novela, ambientada en los años de 1890, en pleno época del conocido ultimátum británico, que siguió al infame y literal "reparto de África", que se dio a mediados del siglo XIX por las grandes potencias europeas, cuenta la historia de un gran guerrero y líder local, Okonkwo, cuya fama de extiende por toda África Occidental, dentro del pueblo ficticio de Umuofia, en Nigeria. Okonkwo mata por accidente a un gran hombre de su clan y es obligado a exiliarse por varios años, y a pagar con la vida de su hijastro. Cuando regresa a su aldea, luego de prosperar también por fuera, Okonkwo encuentra a la aldea llena de misioneros y gobernadores británicos, y su mundo se empieza a desmoronar, no solamente su propia figura, sino se desmorona el pueblo y todas las tradiciones que tenían. 

Chinua Achebe nació en el año de 1930, cuando los misioneros y colonizadores británicos estaban bien establecidos ya en África. La novela se divide en tres partes, en la primera, se muestra y retrata la convivencia y la cultura de los habitantes del pueblo de Umofia, las relaciones familiares, los títulos, los líderes, la figura del hombre, el cultivo del ñame. En la segunda, se muestra a nuestro protagonista en el exilio, y cómo se establece y prospera en otro pueblo mientras cumple su pena. A la vez, que va observando las primeras llegadas de los misioneros cristianos. Y en la tercera, se observa el regreso de Okonkwo a su pueblo, cuando ya todo se ha desmoronado. 

Achebe retrató también parte de su historia personal, las tradiciones y la cultura que se representa en la primera parte era la de su familia, parte del pueblo Igbo. Y cómo la llegada de los misioneros cristianos y el colonialismo británico influyó y cambió para siempre el futuro de este pueblo. 

Es una novela corta con una narración sencilla, muy realista y sin tantos adornos literarios, como es en general la literatura africana, pero rica en detalles, descripciones y en la construcción de ese universo tan desconocido para la mayoría de las personas. Tiene ritmo, y el autor te lleva por distintas emociones, desde la contemplación de lo cotidiano, hasta su parte más dura y triste, donde es implacable. Okonkwo, el gran líder, funciona como una misma metáfora de África: el gran continente, la cuna de la civilización, y como fue arrasada, desarmada, repartido y desmoronada desde su interior. Por lo tanto, es un libro de importancia histórica, que además marcó el estilo e influenció a una gran camada de autores y autoras africanos, que se atrevieron a poner el ojo en su país, a pesar de haberse formado por fuera, lejos de él, en los países que colonizaron y dividieron su tierra. Muy recomendado.


8/10



Algunos fragmentos del libro:


- "- ¿Cómo iba a entenderla si ni siquiera habla nuestra lengua? Pero dice que nuestras costumbres son malas; y nuestros propios hermanos que han adoptado su religión también dicen que nuestras costumbres son malas. ¿Cómo crees que podemos luchar cuando se han vuelto contra nosotros nuestros propios hermanos? El blanco es muy listo. Llegó silenciosa y pacíficamente con su religión. Nos reímos de su estupidez y le dejamos quedarse. Ahora ha convencido a nuestros hermanos y nuestro clan ya no puede actuar unido. Ha cortado las cosas que nos mantenían unidos y nos hemos desmoronado."

(Todo se desmorona, de Chinua Achebe)


A propósito del Ñametón, y del Ñame. Como recordarán que es proveniente del África. Preciso en mis lecturas de Literatura Africana, encontré estos fragmentos sobre el ñame y su cultivo, que se mencionan en esta famosa novela africana:

- "Okonkwo pasó los días siguientes preparando ñames de siembra. Examinaba con mucho cuidado cada ñame para ver si era bueno para la siembra. A veces decidía que uno era demasiado grande y lo partía con mucha habilidad a todo lo largo de su afilado cuchillo. Su hijo mayor, Nwoye, e Ikemefuna le ayudaban llevando ñames en unos cestos alargados desde el granero y contando los preparados ya para la siembra en grupos de cuatrocientos. A veces Okonkwo les daba unos cuantos ñames a cada uno para que los prepararan ellos".

- "Okonkwo sabía en el fondo que los chicos eran aún demasiado pequeños para entender del todo el difícil arte de preparar los ñames para la siembra. Pero creía que nunca era demasiado pronto para empezar. El ñame representaba la virilidad y el que era capaz de alimentar a su familia con ñames cosecha tras cosecha era un hombre grande de verdad. Okonkwo quería que su hijo fuera un labrador y un gran hombre. Extirparía los inquietantes signos de pereza que creía advertir ya en él".

- "El ñame, es el rey de los cultivos, era un rey muy exigente. Obligaba a trabajar de firme durante tres o cuatro lunas y a prestarle una atención constante desde que canta el gallo hasta que las gallinas vuelven al gallinero. Cuando brotaban los bejucos tiernos los protegían del calor de la tierra con aros de hojas de pita. Cuando empezaba a llover ya con más intensidad, las mujeres plantaban maíz, melones y frijoles entre los montones de tierra de los ñames, primero con varas pequeñas y luego con ramas de los árboles, altas y grandes. (...)"

(Todo se desmorona, de Chinua Achebe)




Chinua Achebe

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Voyage of Time: Life’s Journey (Terrence Malick)

Terrence Malick



Finalmente he podido ver el esperado documental del gran Terrence Malick, que le ha llevado años de producción y realización, y que de hecho sirvió de insumo para su gran obra maestra “El Árbol de la Vida”. Y en efecto, este documental es una obra hermana de The Tree of Life, y que a la vez creo que cierra un ciclo exploratorio y experimental de Malick en las incursiones a los orígenes de la vida, del amor, y dentro de este gran ciclo, su trilogía sobre las relaciones amorosas, que también terminó hace poco. 



Terrence Malick


El documental nos confirma y a la vez verifica muchas de las concepciones asertivas y equivocadas que se tenían con El Árbol de la Vida. Nunca fue una parábola religiosa como muchos afirmaban. Malick es un poeta y un filósofo, y sus fuentes de inspiración más fidedignas son Walt Whitman, Soren Kierkegaard, Arthur Schopenhauer, Friedrich Nietzsche, hasta el mismo Darwin, el panteísmo y el naturalismo.



Terrence Malick



El documental que también podría llamarse, “Mother” (Madre), porque es la palabra más repetida, ya que corresponde a los cuestionamientos que se hace en el metraje, con la voz de la gran Cate Blanchett. En esta oportunidad, no es Dios a quien están dirigidas las plegarias, las preguntas y los cuestionamientos. En el Árbol de la Vida, la gracia, que personificaba a la madre, Jessica Chastain, era quien cuestionaba a Dios, debido a sus propias creencias. Pero en esta ocasión, no hay una historia intermedia de una familia, no hay un filtro, sino que nos encontramos con el todo, por eso la Madre reemplaza a Dios, y asume su papel, la gracia, la naturaleza, la diosa, la dadora de vida.



Cate Blanchett



Voyage of Time, en efecto, nos relata la historia de la vida, la parte general de ese Árbol de la Vida, de esa magistral secuencia de la obra maestra del 2011, amplificada y en su concepción general. Y claramente Malick se decanta por una teoría, y es realmente notable como configuró las teorías de la evolución para plasmarlas en imágenes cinematográficas. El espectador va mirando y descubriendo con curiosidad el desarrollo de los eventos, mientras que se deleita, se pregunta, se cuestiona y reflexiona sobre la veracidad de esa cronología, de ese relato, y trata por un momento de plantearse esa situación, y todo lo que implica su aceptación. 



Crítica del documental Voyage of Time: Life’s Journey



Además de un documental, o más que un documental, me parece un ensayo filosofófico y poético, que el texto no es sólo lo que esboza la voz de Cate Blanchett, sino toda la configuración de las imágenes, su secuencia y su revelación. 

Dentro de las secuencias, de vez en cuando se añaden escenas de gente común, de personas en distintas partes del mundo, de mujeres, de madres, de niños, de hombres, que representan parte de la finalidad de ese proceso. Mientras que comportamientos comunes son contrastados: la fricción, la reacción natural, de conflicto, de efecto, que va de una partícula, de la mezcla de los elementos de la naturaleza, de los animales, hasta la de los mismos humanos. Se presentan como procesos naturales, inherentes y necesarios para la vida.




Crítica del documental Voyage of Time: Life’s Journey


Quizás en algunas escenas se nos saltan parte del proceso, como el mismo proceso que decanta en el ser humano, aunque se nos sugiere, supongo que incluso hay procesos muy misteriosos y complejos de copiar de la misma naturaleza, que sin dudas es la gran protagonista del documental, la que se desnuda al espectador, la que desde sus entrañas sirve de lienzo para contar la gran historia de la humanidad, y la que recibe todos los clamores de sus hijos. Y al llegar al punto crucial de nuestros ancestros más comunes, y como enfrentaban el mundo que existía, cómo aprendían, y como se desarrollaban junto a su madre, que proporcionaba todo a su alcance.



Crítica del documental Voyage of Time: Life’s Journey


En general, las imágenes son bellísimas, en todas sus ópticas y perspectivas. No debemos confundirlo como un documental informativo de la naturaleza y el origen de las especies, porque quien quiera encontrar eso se va a decepcionar. Es un ensayo filosófico y poético, apoyando en imágenes poderosas, un poco más en la línea de esos grandes documentales ilustrativos, como Samsara o Baraka, pero en este Malick tiene un punto muy ambicioso y específico en desarrollar y plasmar. Y es más fascinante para los admiradores de The Tree of Life, porque tenemos un acercamiento directo con la fuente de inspiración, desarrollo y trabajo, que terminó en aquella, una de las mejores películas de la historia del cine.



Crítica del documental Voyage of Time: Life’s Journey


Si bien, el documental no me parece una obra maestra, me parece un gran trabajo, lo he disfrutado mucho. Y lo veo más como una síntesis, una depuración, detrás del trabajo de un gran creador. Y me parece un dato curioso que el documental tenga un nombre similar a aquel documental del gran Andrei Tarkovsky, "Tempo di viaggio" (Voyage in Time), sobre el rodaje de su película "Nostalgia", y que representa también una reflexión sobre su cine. Tarkovsky es otro o el poeta original del cine, conocido por el uso de los símbolos y los elementos de la naturaleza en su cine, además de la filosofía. Y la poesía de Malick, tan bien llamado el gran poeta del cine, no es sólo en sus imágenes poéticas, sino en sus mismos textos, que como siempre he mencionado en las reseñas que hago de sus películas, hay una influencia del gran Walt Whitman, y sus Hojas de Hierba. Prueba de eso, estas frases finales del documental, que forman un bello poema:



Terrence Malick



Madre.
¿Qué amo, cuando te amo?
Tú.
La luz.
La oscuridad.
La polilla.
La llama.
El amigo...
...y el extraño.
El vino...
...y el Policía.
El amanecer.
Nuestra luz.
¡Ay, madre!
Las lágrimas que lloraste.
Las escenas que has visto.
El amor se derramó.
Los esfuerzos.
Esperanzas.
Las sombras huyen.
El espectáculo.
El tiempo, se remonta a su fuente.
Madre.
Tomo tu mano.
Ya no sueño.
Me uno a ti.
Hoja a una rama.
Rama a un árbol.
El amor nos vincula.
Lo que vive en ti...
...no puede morir.
¡Ay, vida!
¡Ay, madre!



8/10 



Trailer de Voyage of Time: Life’s Journey 







Terrence Malick

viernes, 22 de septiembre de 2017

mother! (madre!) de Darren Aronofsky

Darren Aronofsky



Nota: No hay Spoilers, pero si en el escrito voy haciendo como una interpretación y análisis del argumento, la trama y los símbolos. Si quiere llegar sin saber nada o sin explicaciones, mejor no lo lea, y espere a ver la película. Si piensa hacerlo.


No soy de los que dicen tan fácilmente que una película es una mierda, un bodrio o un desastre, pero eso era lo único que pensaba mientras finalizaba Mother, que es interminable, y se dilata hasta el cansancio. Por eso, a continuación sustento. Como la película ha venido tomando un aura de incomprendida, divisoria y visionaria obra maestra desde su estreno en Venecia, me apena disentir y seré un poco más duro de lo habitual, precisamente por los elogios exacerbados de cierto círculo postmoderno y vende humo. Inicialmente, una sinopsis sería confusa para el espectador, pero en términos generales muestra a una pareja que vive en una casa apartada (apología al Paraíso), y un día llegan dos visitantes que remueven su vida (apología a Adán y Eva), su hogar y su casa (génesis y bombardeo bíblico servido en bandeja). Al comentario de que es original e innovadora, no nada, me parece un refrito de refritos. Y con un regodeo interminable. Puede parecer interesante un momento, puedes percibir una idea de trasfondo interesante para abordar, pero después el director coge vuelo y no se detiene a la perdición. Mezcla todos sus obsesiones: Religión, misticismo, psicología, etc jeje y la verdad su argumento no es muy difícil y complejo, y le puse mucha atención a todos sus símbolos. Es críptico pero elemental por sus símbolos y figuras recurrentes, pero él lo envuelve y enreda todo para hacerse el moderno, el visionario y transgresor. Sólo con leer las referencias entre paréntesis ya se imaginarán lo que viene.



Jannifer Lawrence



Al final cansa, y no perturba sino que mancilla violentamente la vista del espectador. Lo grotesco tiene poesía, pero Aronofsky queda lejos de Sade o Baudelaire, y queda más cerca a Michael Bay con pretensiones autorales. Jeje y saben que yo siempre trato de buscar algo salvable de las películas aunque no me gusten mucho. Acá no puedo rescatar mucho. Una idea recóndita quizás que nunca sale a flote y se ahoga en acciones y escenas sin sentido y orden, que reiteran y reiteran en una idea. Algunos la compararán con el eterno retorno de Nietzsche, al que quizás apelará el director. Pero su argumento es confuso, y apunta a todo y nada. Las referencias son reconocibles y puedes atisbar la desafortunada mezcla, El bebé de Rosemary, El ángel exterminador, su propia “La fuente de la vida”, la Biblia, y los libros de Stephen King: La ventana secreta y Misery, sobre escritores atormentados, y sus locos fans, etc.



Michelle Pfeiffer


Se explora la figura del creador, del proceso de creación universal, emparentado con Dios, el artista/creador (escritor), y la Madre, la depositora, la herramienta, el sufrimiento, la entrega, la inspiración, la naturaleza... ese intermedio entre el acto de creación y el creador. Y en otra línea aparecen los seguidores, los fans, el pueblo, que exige sin saciarse al creador. Y entre ellos aparecen los invitados, dos grandes actores Ed Harris y Michelle Pfeiffer, encarnaciones de Adán y Eva, que llegan a invadir, a expropiar, seguidos por la llegada de sus dos hijos que al final traen la tragedia y el caos, y los innumerables invitados y seguidores que siguen llegando. No tengo que mencionar la apología de los últimos personajes hacia el relato bíblico.



Javier Bardem


Sinceramente no sé cómo logró que Paramount patrocinara semejante producto, aunque hayan salido a defenderlo por su originalidad, y su visión; se nota que los productores no han visto películas que merezcan esos adjetivos y se dejaron llevar por el nombre del director, y el de su novia, Jennifer Lawrence. Porque esos adjetivos para mi no pertenecen a este engendro. Intenta ser mucho, y lo aparenta, pero viéndola bien no hay mucho fondo. 



Ed Harris



Creo que lo que más me molesta es la reacción de algunos críticos, y varios de ellos de medios importantes que caen en ese juego, de que lo raro, las imágenes chocantes, los simbolismos aparentemente indescifrables, representan inmediatamente algo audaz, atrevido, y le da un estatus autoral... con tanto que ya se ha hecho en el cine, y tanto que se ha escarbado en temas grotescos, con mucha maestría, poesía y por supuesto belleza, considerar a esto como algo semejante, es un agravio. Y lo pero es que el director se lo cree, y se los trasmite a todo a su alrededor. Hace unos días veía una entrevista donde él decía que lo que le importaba era generar reacciones, que no tenía que explicar, así fuesen malas o buenos. Típica respuesta de los artistas que crean obras de este tipo postmodernistas. Valoro que se le de rienda a la imaginación, pero es que esto no es audaz, es algo totalmente planificado, sólo le agrega unos elementos para generar cierto impacto. Y mira que vaya que lo logra. Y eso que algunas películas del director me gustan. Esta claramente no hace parte del grupo.

Los actores cumplen y hacen su trabajo dentro de este caos, la dirección va en coherencia con el argumento, generando caos, exceso de primeros planos, y una total persecución a Jennifer Lawrence, para trasmitir su sufrimiento e incomodidad. Todos los demás elementos, la bso, la fotografía, el montaje, todo va acorde a la propuesta, se utilizan para exaltar emociones, para confundir, para sugerir y para maximizar el caos. 

3/10


Trailer de mother!

Frases y Diálogos de la película






jueves, 21 de septiembre de 2017

Especiales de Poesía: Altazor (Vicente Huidobro)

Vicente Huidobro



Hace poco pude leer y disfrutar de esta bella edición ilustrado que puse en la imagen central del post. Sin dudas uno de los textos poéticos más bellos que he leído. Tiene de todo, clasicismo, modernismo, vanguardia, filosofía, existencialismo, panteísmo, antipoesía, creacionismo, neologismos, verso libre, metáforas curiosas, rebeldía contra la sintaxis y los signos de puntuación... y el cielo y el apocalipsis en un mismo lugar. 

Un poema extenso compuesto de un prefacio y siete cantos, en donde un hombre se entrega al vacío en un paracaídas con dirección al planeta Tierra. Durante ese trayecto compone bellas imágenes del universo, de la tierra, la existencia, el amor, el dolor, la naturaleza y la creación. Me recordó un poco al gran Walt Whitman. Leer Altazor, es sumergirse en una experiencia onírica y única. Un pequeño canto al universo, a la humanidad y a uno mismo.


Solo algunos fragmentos y versos:


"Mi paracaídas empezó a caer vertiginosamente. Tal es la fuerza de atracción de la muerte y del sepulcro abierto.
Podéis creerlo, la tumba tiene más poder que los ojos de la amada. La tumba abierta con todos sus imanes. Y esto te lo digo a ti, a ti que cuando sonríes haces pensar en el comienzo del mundo".


"Altazor morirás. Se secará tú voz y serás invisible 
La Tierra seguirá girando sobre su órbita precisa
Temerosa de un traspié como el equilibrista sobre el alambre que ata las miradas del pavor.
En vano buscas ojo enloquecido 
No hay puerta de salida y el viento desplaza los planetas
Piensas que no importa caer eternamente si se logra escapar
¿No ves que vas cayendo ya?
Limpia tu cabeza de prejuicio y moral
Y si queriendo alzarte nada has alcanzado 
Déjate caer sin parar tu caída sin miedo al fondo de la sombra
Sin miedo al enigma de ti mismo
Acaso encuentres una luz sin noche
Perdida en las grietas de los precipicios..."

(Altazor, de Vicente Huidobro)




Vicente Huidobro

jueves, 14 de septiembre de 2017

It (Andrés Muschietti)

Andrés Muschietti



"It", el esperado estreno de la nueva adaptación al cine del libro de Stephen King, que creo que es uno de los mejores libros que ha escrito, llegó a carteleras de cine. Dirigida por el director argentino Andrés Muschietti (Mama). La película me ha agradado, y ha superado mis expectativas. De niño vi la primera adaptación pero honestamente no la recuerdo muy bien, sólo recuerdo al payaso. En esta oportunidad, creo que supera con creces a su antecesora en muchos aspecto. "It" es un ente, un payaso, que tiene la característica de asumir la forma de los mayores miedos de los niños, de lo que también se alimenta. Rescata y aprovecha las virtudes del libro, el miedo como el gran potenciador del mal, pero el mal también es mostrado en distintos aspectos, no solamente proveniente del #PayasoPennywise sino desde la misma familia, de los padres, como alimentan el miedo y la tristeza de sus hijos.



Jaeden Lieberher



Así que es cierto, #It siempe ha sido una historia de superación, del mal, de los miedos, de madurez. Por eso me pareció importante ese necesario enfoque en la vida de los niños, un grupo de #losers que son más vulnerables precisamente por el constante acoso de compañeros y padres, y que poco a poco gracias a la amistad se van fortaleciendo y superando sus temores. Hay un bello retrato de la infancia/adolescencia, tratado con humor, fragilidad y belleza. Para luego contrastar a la amenaza de It. El casting de los pequeños es excelente, aunque hay actores de Strangers Things #strangersthings se nota su influencia en la película, el tono ochentero y diversos enfoques, detalles que también bebió la serie de Netflix del libro de King. 



Sophia Lillis


Técnicamente es muy buena, tiene una buena dirección, y un guión que se amolda a la propuesta, que es fiel y a la vez se da afortunadas licencias, adaptado por Chase Palmer y Gary Dauberman, quienes heredaron el trabajo que empezó haciendo el también director Cary Joji Fukunaga, pero al final no se tuvo en cuenta todo ese guión, porque Fukunga había incluido escenas muy fuertes del libro. Es curioso que la película haya pasado a categoría de mayores de 18 años, y no se hayan permitido explotar el material oscuro de la novela, aunque trate se sugerirlas muy pero muy sutilmente en esta versión. Aún así, Es cine de entretenimiento hecho con calidad y detalle, no un simple producto de comercio, se nota un trabajo cuidado detrás. 



Bill Skarsgard



Y no se esperen el gran terror, porque aunque no son tan potentes y excesivas las escenas de sustos, juega con el elemento del miedo y del mal de forma que puede ser incluso más tenebrosa. Varias escenas me sorprendieron por lo bellas, sobre todo cuando se enfoca en la vida de los chicos, mucho más que la de los sustos y el terror del payaso... porque eso es It, un elemento, nada determinado, que adquiere poder y forma por los estímulos recibidos de forma externa... como todos los monstruos. Y la película nos deja abierta la puerta para el segundo capítulo, donde seguro incluirán la otra parte del libro, que es cuando los niños son adultos. Creo que aún así, ninguna de las dos películas alcanzan a ser tan tórridas, duras y sórdidas como el libro lo alcanza a ser… y donde el terror y la maldad humana es mucho más fuerte. 



Frases y Diálogos de la película


Trailer de l It




Bill Skarsgard

lunes, 11 de septiembre de 2017

Llámame por tu nombre (André Aciman)

André Aciman




He llegado a esta novela y a su autor André Aciman, por medio de la adaptación cinematográfica de la novela “Call me by your name”, dirigida por el director italiano Luca Guadagnino, y estrenada a inicios de este 2017, y que ha sorprendido y levantado las mejores críticas del año desde su estreno en el Festival de Sundance. Por cierto, aún no he visto la película, al parecer llegará a finales del año o a principios del 2018, por su fuerte promoción y posibilidad en la temporada de premios. Por lo tanto, decidí leerme primero la novela, para sortear un poco la espera de la película. Que sin dudas es la que más espero ver en todo el año. Y tras leer la novela, no sé si fue mejor, porque tengo muchas ganas más de ver la adaptación.

André Aciman, es un escritor un poco multicultural, nacido en Egipto, que vivió su adolescencia en Italia, pero que desarrolló su carrera literaria en los Estados Unidos, con muchos estudios literarios en importantes universidades. Precisamente “Llámame por tu nombre” fue su primera novela, publicada en el año 2007, y en 2008 en español. Leyendo un poco su biografía, podemos atisbar que la novela tiene muchos tintes biográficos.

“Llámame por tu nombre” es una bella, intensa, erótica, tierna y muy íntima novela sobre el amor, el romanticismo, el despertar y descubrimiento sexual, de la identidad; sobre la madurez, sobre los prejuicios, sobre el arte, sobre los paradigmas sociales, entre muchos otros temas… Pero esencialmente una bella oda al amor.  

Ambientada en los años 80, cuenta la historia de Elio, un joven de 17 años, quien se encuentra disfrutando de vacaciones de verano con sus padres en las costas de Italia, una familia acomodada de intelectuales y catedráticos, que tienen como tradición, invitar cada verano a un estudiante o académico, para que a cambio de estadía, ayude al padre de Elio en sus trabajos y proyectos. Es así, como llega Oliver, un joven profesor universitario de 24 años, quien inmediatamente se amolda a la rutina de la familia, y que poco a poco se va acercado emocionalmente al joven Elio. 

La novela se divide en cuatro partes: 1) Si no es luego, ¿cuándo?, 2) El muro de Monet, 3) El síndrome de San Clemente, 4) Lugares fantasmas. Y aunque es una novela romántica, con drama incluido, es una novela narrada totalmente de la perspectiva de Elio, quien asume un narrador en primera persona, hablando al lector desde un futuro, sobre sus recuerdos del pasado, especialmente sobre ese verano en que conoce a Oliver. La narración no es completamente lineal, ya que es a la vez es un análisis de cómo sucedieron los acontecimientos a los que se refiere en el relato, por lo que puede cortar de repente la narración lineal de un momento e interrumpirla de repente por lo que estaba pensando, por lo él piensa que estaba pensando Oliver o cualquiera de los otros personajes, y sacando conclusiones, uniendo cabos, o compartiendo fantasías y deseos que tuvo en ese entonces,  etc. Tiene estructura, de una especie de larga misiva, de un diario, de una confesión.   

Elio es un chico muy precoz, y la influencia del entorno de su padre y su vida como catedrático, precisamente le ha hecho instruirse mucho más, por lo que le encanta leer libros, habla y traduce varios idiomas, toca instrumentos musicales, y como le dice en un momento Oliver, ¿cómo puedes saber tantas cosas?, a lo que Elio le responde (y conversan):

- No sé nada, Oliver. Nada de nada. (...) Si supieses lo poco que sé sobre lo que en realidad importa.
- ¿Cuáles son las cosas que importan?
- Ya sabes qué cosas. A estas al turas, tú, de entre todos, ya deberías saberlo.

Por lo que es una novela confesional, con un agudo análisis psicológico y personal de un adolescente confundido, que está descubriendo el amor, el placer y el deseo. Es muy humana, muy íntima, auténtica, real y veraz. Elio introduce al lector en su juego mental, con el que sin duda muchos nos sentiremos identificados en la forma como nos relacionamos con las personas, y también trabajamos mentalmente distintos escenarios, y a veces nos adelantamos a los hechos, o simplemente hacemos un mal diagnóstico. Ya que la experiencia y la agudeza de Oliver también entra en juego, y Elio es lo bastante listo para seguirlo y descubrirlo tarde o temprano. 

Por lo tanto, además del romance tan bellamente narrado, con unas descripciones detallistas y precisas, sin edulcorantes, y sin censuras habituales, también está la parte erótica, muy bien narrada también, con escenas muy bien dibujadas. Sumado a esto, también hay momentos de muy fino humor, momentos ingeniosos, y por supuesto el drama interno y externo, es también muy dolorosa y triste por momentos, creo que será difícil que sin importar los prejuicios del lector, se sienta altamente conmovido ante esta bella historia. 

La lectura se va volando aunque tiene casi 300 páginas, pero su prosa es tan hipnótica y poética, que te hace fundirte fácilmente  a la historia y acompañar a Elio a esta travesía interna y emocional. Yo la he disfrutado mucho, me ha conmovido y me ha fascinado su prosa, la construcción de sus personajes, y todo ese análisis que va haciendo Elio sobre ciertos acontecimientos. Porque aunque la historia transcurre varios años y décadas, teniendo mayor protagonismo el verano en que conoce a Oliver, Elio se detiene en lo que le interesa contar, no necesariamente ahonda en todos los momentos de su vida, y en los momentos que no considera importante. Es una construcción emocional de la memoria, las emociones y el sentimiento. Con agudeza, pero con el desentrañamiento de los más hondos sentimiento y emociones. Sin dudas, una de las historias de amor más bellas que he leído. Y no me gusta utilizar las etiquetas, al especificar que sea la historia de amor entre dos hombres, es simplemente para mí una historia de amor entre dos personas y seres. Pero si es interesante también leer dentro de todo ese análisis, el descubrimiento de Elio, en la construcción de su identidad, donde compara sus relaciones con mujeres y su posterior descubrimiento de su relación con Oliver, que le da muchas reflexiones interesantes y bellas. De hecho se explora el tema de la bisexualidad de forma muy sugerente y sutil. Así como Elio se siente confundido, hace que el lector sufra o se irrite en momentos con él. Por lo que, la novela también tiene para mí un valor sociológico y sociocultural. Una de las escenas, cuando el padre de Elio habla con él sobre lo que le está pasando, es una de las más bellas del libro.  

En fin, una novela que recomiendo que no dejen de leer. Y esperemos con ansías esa adaptación cinematográfica, que si recoge la virtudes de la novela, no tengo dudas de que será una excelente película. 


Psdta: Hay muchas frases que me gustaría compartir, y diálogos, muy bellos y agudos, pero no me pude decidir, ya que son muchos, y no podría transcribir la novela. 


9/10


Una fragmento: 

"(...) En mi situación, la mayoría de los padres tendrían la esperanza de que todo se disipase o rezarían para que su hijo pusiese los pies en la tierra cuanto antes. Pero yo no soy uno de esos padres . En tu situación, si hay sufrimiento, domínalo, y si queda alguna llama, no la apagues, no seas cruel . La ausencia puede ser algo terrible si nos mantiene despiertos toda la noche y ver cómo alguien nos olvida antes de lo que hubiésemos deseado no ayuda. Nos desprendemos de tantas cosas propias para poder curarnos lo más rápido posible que a la edad de treinta ya estamos en bancarrota y cada vez tenemos menos que ofrecer cuando empezamos una nueva relación con alguien. Sin embargo, no sentir nada por miedo a sentir algo es un desperdicio" (...).

(Llámame por tu nombre, de André Aciman)



Luca Guadagnino

martes, 29 de agosto de 2017

Amazona (Clare Weiskopf, Nicolas van Hemelryck)

Crítica documental Amazona



Poco a poco me faltan por sacar varias reseñas sobre las películas que vi en la pasada edición del FICCI. Turno para un documental, que preciso fue premiado, y que se ha estrenado hace pocos días en el país. Me refiero a “Amazona”. 



Crítica documental Amazona


Amazona, es un documental muy bello y a la vez muy fuerte, que nos muestra la relación de una madre y su hija. La hija es Clare, la directora del filme. Quien de forma muy valiente deja al espectador entrar en su intimidad, y en su viaje en busca de respuestas, al analizar la vida de su madre, una mujer que decidió vivir su vida y ser feliz ella misma por encima de todo lo demás, incluso sus hijos. Y aunque constantemente cuestiona a su madre, la directora también le hace un bello homenaje, a su estilo de vida, su forma de pensar y su forma de vivir. Es un documental muy bello, intimista, duro e incómodo, que llevará al espectador a analizar su propia vida.



Crítica documental Amazona


Val, es la madre. Una mujer que tras la muerte de su hija mayor decide viajar al Amazonas para realizar su duelo personal y encontrarse a sí misma, dejando atrás a sus hijos y su familia. Clare, la hija y directora del documental, junto con su esposo, se encuentra embarazada y decide realizar este documental para conocer y entender la figura y las decisiones de su madre. Y escarbar en las heridas del pasado, de ella, su hermano y su familia en general. 



Crítica documental Amazona


Recuerdo que en la proyección de la película en el FICCI en el teatro, estaba Val y su hija presentes, y al finalizar la película, muchas personas se sentían contrariadas, y cuando Val salió al escenario, no sabían si aplaudirla o insultarla por mala madre. Y es esa rica ambigüedad la que logra el documental, porque como en pocas ocasiones se trata el tema de la maternidad con tan poco edulcoramiento. El documental te permiten ponerte en el lugar de Clare, la hija que busca respuesta, que hace reproches, que busca motivos, que busca entender y comprender el papel de una madre, pero a la vez de la admiración que a pesar de todo tiene por su madre y su estilo de vida. De igual forma no deja de ser un documental que se admira con cierta incomodidad, pero que como en la vida, nos lleva por un viaje escabroso pero luminoso al tiempo. Muy recomendable. 

7.5/10


Trailer de Amazona






domingo, 27 de agosto de 2017

Death Note (Adam Wingard) - Netflix

Adam Wingard



Hace pocos días se ha estrenado en Netflix la adaptación del excelente manga Death Note, que fue llevada con éxito al anime por Tetsurō Araki, y recientemente una adaptación al cine dirigida por Adam Wingard, para Netflix.



Willem Dafoe


No hay mucho que decir de este engendro maldito que jamás debió haberse realizado. Trata de resumirse toda la serie (37 episodios) en una película de poco más de una hora y media, y el resultado es espantoso.



Crítica de la película Death Note (Netflix)


Los personajes tan ricos, memorables y tan bien construidos como L y Light, son totalmente desdibujados y mancillados sin clemencia. El guión igual, se pierde absolutamente todo en un experimento que pierde la agudeza, la profundidad de la serie y el manga original. Y especialmente la relación y enfrentamiento psicológico y mental entre L y Light, que es lo que alimenta la historia original, acá queda reducido a un enfrentamiento de un desestabilizado emocional con otro impulsivo… nada más alejado de estos dos personajes tan ambiguos y excelentes.



Nat Wolff



Visualmente tiene escenas interesantes, pero en general es un total fallo. No sé si quizás las personas que nunca se han acercado al material original podrán disfrutarla, pero recomendaría no ver esto, sino la serie original en animación. La sufrí de principio a fin. 

1/10


Trailer de Death Note

Reseña del anime Death Note (Escrita en mi blog en el 2011)






Keith Stanfield

martes, 22 de agosto de 2017

Americanah (Adichie Chimamanda Ngozi)

Adichie Chimamanda Ngozi



La literatura africana es muy amplia y ancestral, por algo es la cuna de la civilización. Pero no tuvo el desarrollo que otros países. Desde los símbolos y los jeroglíficos, parte de la tradición de los indígenas ancestrales, que también durante mucho tiempo tuvieron una tradición oral, basada en cuentos, mitos, canciones e historias que no quedaban plasmadas en papel. Ese fue un detalle que me recordó a una parte de la tradición que heredamos de los africanos. La literatura africana posterior a esos años, se divide en literatura pre-colonial, colonial y post colonial. Como ya sabemos, África sufrió mucho el periodo colonial, donde se llevó a cabo el comercio de esclavos, y toda una larga época de dolor, que diezmó el desarrollo y crecimiento cultural del país. 

Luego de la segunda guerra mundial, donde se empezaron a crear los primeros movimientos independentistas, empezaron a nacer autores, que precisamente narraban temas sociales, de protesta y con un gran realismo. Uno de ellos, el poeta Léopold Sédor, que además tenía la particularidad de ser un poeta africano, que escribía en francés. Y precisamente, ese ha sido uno de los grandes problemas culturales de África, que casi todos o la mayoría de sus grandes autores escriben en una lengua no materna, sino extrajera, normalmente por haber sido educados fuera de su continente, en el país colonizador, como en este caso, Reino Unido. 

Es el mismo caso del primer premio Nobel de Literatura africano y nigeriano, Wole Soyinka, quien lo ganó en el año de 1986, el cual hizo una obra completamente en el idioma inglés, en donde trataba temas de la colonización africana, temas de la tradición africana escritos con estilo europeo, y adaptando los mitos y leyendas de su país en un estilo y forma occidental. Escribió novelas, poesía, ensayo, teatro y hasta cine. Haciendo parte de esta época de Literatura Post Colononial, donde se trataban igualmente temas que contrastaban el pasado y presente de África, la tradición con la modernidad, el individuo con la comunidad, desarrollo con la independencia, y se empezó hablar de los derechos de la mujer. 

Entre los grandes escritores africanos reconocidos, notaremos que la gran mayoría, o casi todos son modernos, representantes de la Literatura africana post colonial. En el Club de Letura, en la primera sesión, mencioné a Albert Camus, a pesar de haber nacido en Argelia, era mucho más francés. También está el escritor más reconocido de África actualmente: Chinua Achebe, también de Nigeria (este componente de que la mayoría son Nigerianos, hablaré más adelante), de la población Igbo (que también se menciona en la novela de Adichie), y su novela más famosa es "Todo se desmorona", un clásico de la literatura africana, que preciso se menciona en “Americanah”. Además de ellos, otros escritores africanos famosos son: J.M Coetzee, con la particularidad que es de Sudáfrica (la “parte blanca” del continente), y quien además es descendiente de una familia de colonizadores daneses. El gran Naguib Mahfuz, Premio Nobel de Literatura también, que describió de forma perfecta El Cairo y su gente, quien además es muy importante para la literatura árabe; además de Nadine Gordimer, mujer sudafricana. Sin olvidar a Ngugi Wa Thiango, uno de los escritores que suenan para un próximo premio nobel, y que en los últimos años se ha mantenido en la lista de favoritos junto al japonés Haurki Murakami. 

Con respecto a Nigeria, me parecieron muy interesantes varios datos que encontré y compartí en la primera sesión del Club de Lectura. Motivado por la pregunta de por qué casi todos los escritores y artistas sobresalientes nacieron en Nigeria. 

En Nigeria se hablan 500 lenguas, en donde la lengua oficial es el inglés. Las otras lenguas maternas, como el yoruba, hausa e ibo, son consideradas lenguas regionales, y la mayoría de personas la hablan junto con el inglés. Este dato es importante para conocer el impacto de la África Post Colonial, y la misma novela "Americanah" de Adichie, que en cierta forma es muy autobiográfica.

Nigeria es el 7mo país más poblado del mundo, y el más poblado de África, con 181.562.052 millones de habitantes. Tiene una gran historia geográfica que se remonta a más de 9.000 años a.c, donde pasó por imperios, hasta que entre el Siglo (XVII) 17 y (XIX) 19, los europeos utilizaron puertos costeros para el tráfico de esclavos. En 1886 empezó a ser parte del protectorado británico, y oficialmente colonia británica en 1914. Tras la segunda guerra mundial, como sucedió en otros países africanos, se generaron un gran número de rebeliones y golpes de estado, que llevaron a la independencia en el año de 1960. El grupo que llevó la bandera de estos golpes, fueron los Igbos, el grupo étnico dominante en Nigeria. Nigeria en los últimos años es de los países con mayor crecimiento económico. Encontró en el petroleo una gran mina, pero como suele suceder, el oro negro es manejado por compañías extranjeras como la ExxonMobile, Texaco, etc. Por lo que a pesar de su crecimiento, sigue habiendo mucha miseria. 

Dentro de esas épocas de guerra, rebelión y dictaduras, muchos jóvenes africanos y nigerianos y nigerianas emigraron al exterior para estudiar por fuera, y vivir, buscando una mejor vida y fortuna. Gran parte de esos jóvenes, fueron los escritores que mencioné anteriormente, y también el ejemplo de la autora que hablaremos en este post: Adichie Chimamanda Ngozi.

Adichie, es una escritora nigeriana de la aldea de Abba. Quinta hija de un matrimonio de etnia Igbo. Sus padres fueron profesores universitarios en la Universidad de Nigeria, y con 19 años emigró a los Estados Unidos becada por dos años para realizar sus estudios en Comunicación y ciencias políticas. Ella siguió estudiando en USA luego de terminar su carrera, y en el 2003 publica su primera novela: "La flor púrpura". 

"Americanah" fue publicada en el año 2013, con gran éxito y reconocimiento, y en ella, Adichie nos cuenta la historia de Ifemelu, una joven nigeriana que emigró a los Estados Unidos a estudiar. Tras llevar más de 10 años viviendo por fuera, se muestran la dificultades de ella para adaptarse a una nueva cultura, las relaciones con las demás personas, y temas como el racismo y la identidad son explorados con un lenguaje muy sencillo, ágil y fácil de leer. El lenguaje y la prosa es muy sencilla, pero lo digo no como algo negativo o que disminuya sus méritos literarios, sino que logra dotar la narración de sencillez, a la vez de acompañarla con ritmo, poesía, y unas descripciones tan fascinantes, que van desde las emociones de los personajes, especialmente del personaje femenino, hasta de los olores, sabores y sensaciones del entorno. 

Lo que más sorprendió, y a mí personalmente, es su perspectiva, su visión, que ya en sí la hace única e inédita. Cuando nunca antes has leído una historia que refleje el universo interior y los problemas de una mujer negra, con los propios problemas que trae, o cuidados particulares que trae por sus características físicas, por ejemplo, el cuidado de su pelo afro, entre otros temas, es muy interesantes verlos plasmados y leerlos. Y hablo desde un punto personal en esta parte, porque yo soy una mezcla muy interesante de negro, blanco, indígena e incluso con rasgos asiáticos, y quien sabe de qué más. Y de la raza negra tengo uno de sus rasgos más característicos, como es el pelo afro. Que durante mucho tiempo, y aún sigue manteniendo el estigma de “Pelo Malo”. Como muchos hombres que nacen con este tipo de pelo, se acostumbra a mantenerlo muy corto y no dejarlo crecer. Yo lo dejaba crecer en algunos períodos, pero durante mi vida estuve en diversos grupos e instituciones, que me obligaban a mantenerlo corto, y eso sumado claramente, a los comentarios despectivos que las personas hacían sobre este tipo de pelo. Así que en efecto, sí. Durante mucho tiempo en mi infancia estuve acomplejado, y además fue muy curioso, porque nací, y lo he comprobado en las fotos, con un cabello mucho más suave y liso, que me duró hasta determinada edad. Especialmente, y era un poco desconcertante para las personas y niños de mi edad, que alguien claro o blanco como algunos me llamaban, aunque yo nunca me he considerado blanco, tuviese un tipo de pelo como el mío, y aún hoy en día la gente se sigue sorprendiendo. Entre las actividades e instituciones que ayudaron a reforzar el corte de mi pelo, fue cuando practicaba deporte, debía mantener el pelo corto, además desde muy niño usando cascos y gorras. Luego, en el colegio militar, donde allá mismo nos cortaban el cabello, y hacía parte del uniforme, la gorra. Fue así que cuando ya había salido del deporte profesional y del colegio militar, tenía la costumbre de tener el cabello corto y con gorra. Y para los que me conocen, saben que durante muchos años, y casi toda mi vida universitaria fue con ese estilo. Tenía y tengo aún un montón de gorras de todos los colores, y me agradaba mucho ese estilo, lo exploté bastante. Pero siempre tenía presente, ya que no tenía ninguna obligación de seguirlo manteniéndolo corto, de dejarlo crecer por primera vez desde hace mucho tiempo. Siempre me gustaba y me gusta admirar a las personas que tenían el pelo rizado y afro, y soñaba con algún día tenerlo así, jeje. Y sobre todo tenía mucha curiosidad sobre cómo sería el mío, ya que son de distintas características. Y aún la tengo, porque le falta aún por crecer más a mi afro. Al principio fue difícil reconocerme sin gorra, y el proceso de dejarlo crecer, especialmente porque no tenía una guía de cómo cuidarlo. Uno de los grandes problemas de las personas que tenemos este tipo de pelo, es la poca información, incluso de los profesionales de la estética sobre el cuidado de este tipo de pelo. Así que investigué por mis propios medios, consulté con mi hermana y a distintas mujeres, que me dieron muy buenos consejos y apoyo. En fin, todo esto era para compartir un poco, desde mi experiencia, lo mucho que entiendo y comprendo el tratamiento de Adichie sobre este tema, que además me parece fenomenal cómo lo narra. Cuando Ifemelu va a la peluquería en Estados Unidos y siente el complejo por su pelo, por lo que decide alisarlo, tiene unas descripciones tan bien hechas y tan ricas, que simplemente deslumbran. Y en este punto también quería decir, para unir con mi propia historia, si para los hombres es difícil, imaginen para las mujeres, que si deben mantener su cabello desde pequeñas, sin la opción de cortarlo, con una mayor discriminación desde que son niñas. Es un tema muy complejo, y me encanta que Adichie lo haya tratado con tanta maestría y seriedad.       

También me parece todo un descubrimiento valioso, esta literatura tan reciente como es la africana, y especialmente de mujeres africanas, porque he leído detalles que nunca antes había leído, y que pertenecen a la perspectiva de una mujer africana de nacimiento, que vivió en Estados Unidos. Lo nuevo que encuentro en la literatura, es la perspectiva, y una gran exposición del universo interior de una mujer liberada y segura de sí misma, que ha forjado su identidad a través de trabajo, contra un sin fin de obstáculos sociales y prejuicios. Claramente, como buen lector he leído a grandes mujeres escritoras, todas con una particularidad, pero en Adichie he visto algo nuevo, y sobre todo reconocible en mi entorno local, en donde se unen esas raíces que los países latinoamericanos tenemos con África, con Nigeria, con Lagos.

Siguiendo con “Americanah”, además de la historia personal de Ifemelu, donde también recorre distintas temas sociales y políticos, desde sus recuerdos en África, hasta la convivencia de un extranjero en otro país, lo que la motiva a crear un blog, sobre la experiencia de ser negro no americano en Estados Unidos. Hay varios temas que me parecen centrales, como son la identidad y la raza, y a través de estos dos grandes pilares vemos otros como el pelo, el amor, el racismo, la liberación sexual femenina, el machismo, la violencia, el acoso, entre muchos otros. 

Me gusta mucho también que se esté analizando con mayor profundidad este tema, incluso desde Estados Unidos. Adichie en la novela menciona los casos de Oprah u Obama, negros en USA, que por su fama y poder pierden ese aura de represión, y pasan a hacer tratados como otro blanco. Esto me recuerda al caso de O.J. Simpson, que sólo el año pasado en USA salieron 3 producciones cinematográficas, entre series y documentales sobre el tema. Y una serie que he visto hace poco, “This is Us”, donde uno de los protagonistas es un negro adoptado por una familia blanca, pero ese personaje es tan bien tratado, tan bien escrita y concebida su historia, que la recomiendo enormemente. Trata también el tema del cabello, y distintos temas particulares de la crianza de un niño afroamericano hasta su adolescencia y edad adulta.   

Como “Americanah” es un libro muy autobiográfico, pensé en varias ocasiones en por  qué la autora no decidió usar la primera persona como la voz narradora principal. Aunque si la utiliza en muy pocas ocasiones, el narrador mayoritario es una tercera persona, pero que a la vez le da la facilidad de describir más a la perfección todo lo que ocurre en la historia, desde el interior de los personajes, sus gestos, miradas, temblores, hasta el espacio donde interactúan. Por lo que la elección es totalmente acertada. 

En síntesis, la novela es muy ágil, y mantiene al lector prendado de esta bella y original historia. Sus descripciones del espacio, de los objetos, de los colores, de los olores, de los sabores, de los deseos, de los personajes en general y sus gestos, sus miradas, sus pensamientos sin palabra, son simplemente geniales. Y Adichie tiene una sensibilidad particular para poder expresar tantas cosas, y sobre todo hacerlas tan bien. Su personaje, Ifemelu, me encantó porque es el de una mujer muy abierta, segura de sí misma, y que lucha diariamente contra los modelos y prejuicios machistas de la sociedad. Me gusta su misma estructura, porque en efecto abarca tres décadas, iniciando en los 90, donde son unos adolescentes apenas los protagonistas hasta años muy recientes, donde también pasan por tres continentes (África, Europa y Ámerica). Una excelente novela que explora la identidad, las dificultades de la adaptación a la cultura, el racismo, entre otros temas, pero por sobre todo, es una historia de amor. Preciso en uno de los fragmentos de la novela, que creo que corresponde a una de las entradas en el blog de Ifemelu, se pregunta por la solución al racismo, y propone que el amor, pero seguido de un análisis, donde concluye más o menos, que debido a que las relaciones de amor entre personas de distintas raza en USA eran tan problemáticas y difíciles de aceptar, nunca se iba a acabar el racismo. Y el amor, la pasión y el sexo, son otros de los temas fundamentales, especialmente de Ifemelu, que nunca teme a expresar lo que siente y lo que desea, con ninguno de los hombres con que comparte, especialmente con su amor de infancia, Obinze. “Americanah”, como dice al inicio del libro, se refiere al término burlón con que los nigerianos se refieren a sus compatriotas que vuelven de USA dándose nuevos aires… Pero Americanah, también es una historia, un análisis y un estudio sociocultural sobre la identidad y la raza, sobre África, y los miles de nigerianos que emigraron al extranjero, sobre la historia de los países que han sufrido, y siguen sufriendo de alguna manera la represión. Por esto mismo, es que leer el punto de vista de las mujeres de cada región nos dará sin dudas muchos y nuevos elementos muy interesantes para analizar y reflexionar.


9/10



Comparto algunos fragmentos y diálogos, aunque en la novela abundan los excelentes diálogos y descripciones:

"Para Ifemelu, sus palabras fueron como una melodía, y notó que se le agitaba la respiración, que engullía el aire. No lloraría, era absurdo llorar después de tanto tiempo; pero se le empañaron los ojos y sintió un enorme peso en el pecho y un picor en la garganta. El escozor de las lágrimas. No emitió sonido alguno. Él le cogió la mano con la suya, enlazadas ambas sobre la mesa, y entre ellos creció el silencio, un silencio antiguo que los dos conocían. Ella estaba dentro de ese silencio y estaba a salvo".

(Americanah, Adichie Chimamanda Ngozi)


—¿No vamos a besarnos? —preguntó ella. 
Él pareció sorprenderse. 
—¿Y eso a qué viene? 
—Es solo por preguntar. Llevamos aquí sentados mucho rato. 
—No me gustaría que pensaras que eso es lo único que quiero. 
—¿Y qué pasa con lo que quiero yo? 
—¿Tú qué quieres? 
—¿Tú qué crees que quiero? 
—¿Mi chaqueta? 
Ella se rió. 
—Sí, tu famosa chaqueta. 
—Contigo me siento tímido —admitió él. 
—¿En serio? Porque yo también me siento tímida contigo. 
—Me cuesta creer que tú te sientas tímida en ninguna circunstancia.

(Americanah, Adichie Chimamanda Ngozi)



En la siguiente foto sale la bella Adichie Chimamanda Ngozi. Comparto el siguiente enlace, a una charla TED que hizo, donde habla de "El peligro de una sola historia":

https://www.youtube.com/watch?v=F3cIVHUnbXI&t=105s






Adichie Chimamanda Ngozi